Mi mamá me había dejado solito en su habitación mientras me preparaba un tetero en la cocina. Yo no quise quedarme solo, llorando. Me armé de valor y me fui caminando hasta la cocina. Mi mamá se sorprendió, se lo vi en los ojos, pero no dijo nada para no asustarme.

¡Caminar me da libertad!...y comencé el 24-11-20025.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario